
El Departamento de Salud Pública de Chicago dejó de recibir $125 millones del gobierno federal a partir de esta semana.
¿Cuál es el impacto?
A través de un comunicado, la ciudad de Chicago sostuvo que implicará una reducción en la plantilla de empleados en el Departamento de Salud Pública, al menos 100 puestos de trabajo, así como programas y servicios que brindan para apoyar a la comunidad como las clínicas de vacunación, eventos de prevención de enfermedades, menos entrentamientos y menos pruebas de detección.
Cabe señalar que eran fondos que había comenzado a recibir la ciudad durante la pandemia del COVID-19.
La ciudad agregó que este recorte inmediato de fondos afecta profundamente los esfuerzos del Departamento de Salud Pública al momento de abordar posibles futuras emergencias de salud pública tales como el sarampión y la gripe aviar.
En un comunicado, la ciudad agregó que, sin estos fondos, el Departamento de Salud no tendrá los recursos necesarios para monitorear y responder a los posibles brotes de enfermedades que se presenten en las ecuelas, centros de cuidado y otras áreas.
Estos recortes económicas forman parte de la reestructuración que está llevando a cabo el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés).
"La pandemia de COVID-19 ha terminado y el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos ya no desperdiciará miles de millones de dólares que los contribuyentes respondiendo a una pandemia inexistente que los estadounidenses superaron hace años", sostuvo HHS.
Por el momento, se desconocen cuáles serán las clínicas que se verán impactadas ni tampoco se sabe a partir de cuándo se podrían dejar de recibir algunos servicios.